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Opinión

Un Rencoroso y un “Cuentachiles”

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Por: Hiram Messina Sánchez

A dos años de la elección presidencial del 2018, sólo tenemos crisis, crisis económica, crisis sanitaria, crisis de violencia, crisis institucional, crisis de valores; en fin decepciones y retrocesos; máxime que la gran victoria generó una expectativa, una “esperanza”, una sacudida al sistema, es decir cambiar el statu quo; de esto último no ha sucedido nada, hoy más que nunca existe incertidumbre, zozobra, angustia y ya en muchas personas existe desesperación.

Más de la mitad de la votación recibida en aquel 01 de julio del 2018, se encontraban los votos del hartazgo, los votos de aquellos que observan en nuestro México a su máxima expresión la impunidad, la angustiante y temerosa inseguridad y no menos la exacerbada corrupción que reinó en la administración pasada, entre muchos otros hechos y circunstancias que venimos arrastrando por décadas. Y hoy en día ¿qué resultados tenemos?

Dieciocho meses de esta administración y con ello: Miopía de la ya desgastada 4T, decepción de propios y extraños, molestia y enojo por lo obcecado de las actitudes del mandatario, sus amarguras, sus rencores políticos, sus vendettas; y como consecuencia el caos, la anarquía y la ingobernabilidad. Es decir, no hay certidumbre, no hay tranquilidad, no cambiaron las cosas; no hay esperanza.

Aún más, a dos años de esa fiesta democrática y ciudadana donde el mandatario del Palacio Federal, prometió ante tantos seguidores una transformación a fondo, así como un cambio de la manera de gobernar, y después de un año con siete meses de gestión, seguimos sin transformación pero eso sí en el fondo, si hubo cambio; pero sin rumbo y con retrocesos; pero no me adelanto a un definitivo juicio del mandatario, no vaya a ser que los devotos me salgan con sus prejuicios rencorosos, máxime que estamos pasando por una crisis Mundial con la Pandemia sin precedentes; pero sería bueno un cambio de dirigir y presidir, un verdadero desafío (Viejo zorro dijera la abuela), y dejarse de tatos rencores y gobernar sin tantos abrazos y menos balazos, no lo queremos en el púlpito de palacio con prensa a modo, no lo queremos en aviones comerciales, no lo queremos en la RED, lo queremos dando resultados, ya que sin estos lo demás, es lo de menos.

Estamos a tiempo que la sociedad organizada, los empresarios: grandes y pequeños, los partidos políticos y la ciudadanía en general, corrijan y si queremos que esto cambie; las elecciones del año 2021, serán una gran oportunidad para todos los partidos de oposición; el objetivo es que el gobierno actual no tenga mayoría en la cámara de diputados, y con ello hacer contrapeso al ejecutivo. Falta mucho para que se construya una verdadera democracia, dimos pasos atrás, pronto esperemos tengamos mejores gobernantes sin complejos, sin soberbia y sin rencores. Nadie dude que en el año 2021 tendremos el gran laboratorio para enfrentar el 2022, con la revocación de mandato y el 2024 la “madre de todas las batallas”.

Hablando de rencores:

¡¡¡El Benemérito de las Américas es su fuente de inspiración, pero!!!

El rencor y la hostilidad que genera el actuar del ejecutivo federal, la vanidad y soberbia de compararse con Benito Juárez, es muy delicado; esto me recuerda algo de historia, ya que el Presidente Juárez, estando en el poder lo hizo enfrentarse con verdaderos adversarios como: Franceses, Españoles, Ingleses y al Imperio de Maximiliano; y hoy tristemente el residente de palacio de gobierno ¿cuales son sus adversarios? ¿Cuál es su famoso BOA?: Los Conservadores, Los Fifís, Fox, Calderón, Chicharito, Brozo, COPARMEX, Thalía, Eugenio Derbez, el PAN, MC, PRD, la prensa crítica, los intelectuales y las organizaciones civiles, un sinfín de actores que demandan legalidad y transparencia, sus adversarios es una lista interminable que más que una amenaza; son una parte fundamental del escrutinio al poder. Vaya vanidad y vaya soberbia de decirse Juarista.

“Limpiare las escaleras de arriba a abajo”

Una de las frases más socorridas del mandatario. Hace referencia a la limpieza de las instituciones, acabar con los malos funcionarios, acabar con la corrupción y la impunidad. Frases hechas y lugares comunes. Pero la necedad, su arrogancia y su rencor, nos tienen con un país más pobre, más dividido, pero sobre todo más inseguro; y basta con comparar los primeros 18 meses del Presidente Caderón del año 2006 al 2008, le cargaron más de 15 mil; a Peña Nieto del 2012 al mes de junio del 2014, más de 35 mil; de diciembre 2018 al mes junio del 2020, más de 53 mil “homicidios” al mandatario federal.

¡Por favor señor Presidente, seguimos esperando que limpie a fondo de arriba a abajo, esas escaleras, o por lo menos que le ayuden!

“Temporada de Zopilotes”

Al tiempo señor presidente, ya que el 2 de abril, dada las condiciones sanitarias del Covid 19, implementadas tras la recién declarada Fase 2 de la pandemia el día 31 de marzo, se refirió que la llamada oposición parlamentaria busca “desprestigiarlo”; sin embargo, su frase más recordada de ese día fue: “…por eso vamos a salir fortalecidos, o sea, que nos vino esto como anillo al dedo para afianzar el propósito de la transformación de México”. La temporada de zopilotes se acerca con el proceso electoral 2020-2021, señalado como él más grande y complejo de la historia. Señor Presidente: Vamos a ver si esta Pandemia “le cayó como anillo al dedo” déjese de esas manifestaciones absurdas, si no, al tiempo.
Ya para terminar…. Dice el presidente que, si Miguel Hidalgo no necesitó computadora en el siglo XIX, no entiende por qué un economista del gobierno en el siglo XXI sí…Tómala, así o más claro.
Preguntas: ¿Es insensatez o perversidad? ¿Soberbia o Rencor? acaso combinación de todas.

Yo me quedo con el Rencoroso

¡¡¡¡¡Del cuentachiles después hablamos!!!!! “Me canso, ganso”.

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    Opinión

    Lo que hemos perdido.

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    Por: Felipe González Hernández.

    El hombre tiene diversas fortalezas y costumbres que nos distinguen a unos de otros. Hay quienes son más fuertes o más inteligentes, cada quien desarrolla distintas capacidades. Pero muchas de ellas las heredamos de nuestros padres y no me refiero a la estatura física o al color de tus ojos, si no a aquellas virtudes que ordenan nuestra conducta e incluso nuestros pensamientos de acuerdo a una determinada forma de obrar.

    El que es honesto por ejemplo, jamás tomará algo que no sea suyo, por mas sencillo que parezca, aunque tuviera la certeza de que nadie jamás se enterará que el tomó aquello. A ese sentido de rectitud me refiero.

    Sobre esto podemos decir que hay muchas virtudes que se van olvidando al pasar de las generaciones. Por ejemplo, la virtud de cumplir la palabra empeñada.

    ¿Quién cerraría en este tiempo una negociación muy importante sin que haya un papelito firmado de por medio? Aquel que lo haga es tenido por iluso. Pero yo recuerdo que mi padre no necesitaba un papel para cerrar un negocio con una persona de su edad, bastaba con empeñar la palabra y eso era garantía de cumplimiento.

    Es parte de la virtud de integridad. que designa la pureza y la grandeza de los actos y la relación armoniosa entre el cuerpo la mente y el espíritu. Una persona íntegra es recta, desinteresada y proba; su conducta, sus dichos y su pensamiento forman una unidad, su personalidad no está fragmentada, es entera y completa.

    En un mundo donde los valores éticos tienden a desaparecer para ser reemplazados por la conveniencia y la oportuna fuerza del olvido. Que triste es escuchar a un político prometer y convencer con situaciones que el mismo sabe que no podra cumplir. Integridad personal se traduce según wikipedia como; honradez, honestidad, respeto por los demás, corrección, responsabilidad, control emocional, respeto por sí mismo, puntualidad, lealtad, pulcritud, disciplina, congruencia y firmeza en las acciones.

    En general, una persona íntegra es alguien en quien se puede confiar.

    Otra virtud olvidada es la caballerosidad, han llegado tiempos de igualdad, de paridad de género.

    El hombre ya no corteja a la mujer, no cede su lugar para que se siente una madre con su hijo de brazos, un enfermo que no pueda mantenerse de pie o un anciano, se ha perdido el sentido de responsabilidad paterna aquel que motivaba al hombre a proteger a su mujer y a sus hijos más que a trabajar solo por proyectos personales, quizá por eso los nuevos matrimonios no duran.

    A dónde quiera que vaya se leal, endereza tus pasos. a dónde quiera que vayas se honesto cumple lo que prometes. A dónde quiera que vayas se integro y cumple lo que prometes.

    A dónde quiera que vayas protege a los más indefensos y deja huella en lo que hagas. Vive de tal manera que, cuando tus hijos piensen en justicia, cariño e integridad, piensen en ti. H. Jackson Brown

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    Opinión

    SE DESATÓ LA “CALENTURA” ELECTORAL

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    Por: Julio César Hernández /  Entre Semana

    Todo era cuestión de que termináramos de digerir las cenas de Navidad y Año Nuevo, así como la Rosca de Reyes sin necesidad de esperarnos a degustar los deliciosos tamales del día de La Candelaria -el 2 de febrero-, para que el ambiente electoral se “calentara” y los ojos de propios y extraños se posen en este proceso que lamentablemente se realiza en medio de una pandemia que parece nos ha rebasado.
    Los partidos políticos, prácticamente la mayoría, has revelado ya la lista de aspirantes a ser precandidatos a uno de los muchos cargos de elección popular que se jugarán el primer domingo de junio próximo: presidentes municipales y diputados locales y federales, tanto de mayoría relativa como las llamadas plurinominales o de lista. Algunos hasta aparecen disputando dos lugares, diputados o alcaldes. Al parecer no quieren dejar pasar nada.
    Algunos colegas periodistas se “pelean” hasta la “exclusividad” de haber publicado primero dichas listas de precandidatos, como si fuera una gran noticia y como si no fueran a modificarse al final del camino, cuando cada partido cumplimente el método de selección, más que de elección, de sus candidatos finales.
    Nada más absurdo que eso…
    El partido del gobierno estatal, Movimiento Ciudadano, ya soltó la lista de sus precandidatos a diputados y presidentes municipales, pero se ha reservado el nombre de algunos, particularmente los de la zona metropolitana, ya sea porque aún realmente no están definidos o porque no quieren revelarlos hasta que la competencia haga lo propio, aunque ya se perfilan quiénes lo serán, por ejemplo, en Guadalajara, Tlaquepaque y Tonalá, por mencionar algunos.
    El partido del gobierno federal, Morena, no le encuentra la “cuadratura al círculo”, y aunque ya tiene a un delegado electoral del CEN en Jalisco, en la persona del senador José Narro Céspedes, su presencia generó más confusión que aclaración de la situación, pues reconoció como dirigente a quien está peleando su nombramiento en tribunales, luego de que la pasada dirigencia nacional morenista lo desconoció. Pero además, llegó con el discurso de la unidad en Jalisco cuando él en Zacatecas sigue peleando en contra de la designación de David Monreal como candidato a la gubernatura, cargo que él aspiraba.
    En el PAN, la reciente visita de su dirigente nacional, Marko Cortés, dio algunas luces de quiénes serán sus candidatos en Guadalajara y Zapopan, y cómo será la selección de sus candidatos -muy al estilo “dedazo” priista-, para evitar mayores problemas, luego de refrendar de que aquí en Jalisco el blanquiazul “pinta su raya” con su otrora aliado partido Movimiento Ciudadano.
    En el PRD, al parecer, no se han dado cuenta de que el proceso electoral ya comenzó, mientras que en otros partidos siguen en la búsqueda de quiénes quieran ser sus candidatos, colocando carteles como si fueran plazas de trabajo, en busca de incautos, perdón, de aspirantes que quieran apuntarse. Esto sucede principalmente en los nuevos partidos, que con ello demuestran que llegaron sin cuadros qué ofrecerle a la ciudadanía, y que por ello andan en busca de perfiles hasta en los terrenos deportivos y artísticos.
    Así, pues, la “calentura” electoral ya está desatada, pero creo que lo más sano es que nos esperemos a conocer la lista de los verdaderos candidatos, los ya seleccionados por sus partidos, para poder medir fuerza entre ellos y tratar de analizar las posibilidades que cada uno de ellos tenga de triunfo, en base a esos candidatos.
    Seguramente pronto ya estaremos hablando de candidatos, pero mientras tanto auguro que este proceso será de los más interesantes que hayamos vivido.
    Y si no, al tiempo…

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    Cuasi praxis democrática para tiempos electorales

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    Por: Anuar López Marmolejo

    G. K. Chesterton, en una de sus brillantes y múltiples novelas, El napoleón de Notting Hill, hace decir por boca de su personaje, James Barker, que en Inglaterra “En cierto sentido, somos la democracia más pura. Nos hemos convertido en un despotismo. ¿Se ha fijado en que continuamente en la historia de la democracia acaba en despotismo? La gente lo llama decadencia de la democracia, pero en realidad es su cumplimiento.”

    Con la finalidad de delimitar hacia donde dirigimos nuestra práctica democrática, y no concluir en un “despotismo” como cumplimiento de la misma, es que tuve a bien enmarcar el contenido doctrinal que pretendemos llevar a la praxis.

    El artículo que escribí anteriormente fue denominado “Teoría democrática para tiempos electorales”.

    En el que resalta la palabra “teoría” como sinónimo de “doctrina”, entendiendo ésta como enseñanza de lo contemplado; comprendiendo que el ser humano antes de actuar, antes de ir a la praxis, delibera. Es decir, razona como el animal racional que es, según la definición aristotélica.

    La praxis o práctica es el conocimiento ordenado a la acción, pero para que este conocimiento se ordene a actuar, primeramente, debe de existir. Por lo que me ha parecido correcto separar teoría y praxis, como dos líneas discursivas generales relacionadas de manera supra subordinada; sometiendo la praxis a la teoría; lo adjetivo a lo sustantivo; el cómo al qué.

    Para saber si somos democráticos o qué tan democráticos somos, debemos esclarecer a qué tipo de democracia nos referimos. Porque es evidente que existen y han existido diversos tipos de democracia en el tiempo y en el espacio.

    Debido a que no sería igual hablar de democracia griega, comunitaria, que se subordinaba a la categoría de valores de aquella sociedad, destacando como ejes rectores la virtud y la belleza, que hablar de la democracia resultante de la Revolución Francesa; fermentada ideológicamente -no prácticamente-, en el nominalismo, humanismo, la reforma protestante, iluminismo, la enciclopedia y el “contractualismo”, del sufragio universal, que todo lo somete a la cantidad de votos como una máquina de contar, o al democratísimo norte americano que sumado a lo anterior le agrega el destino manifiesto calvinista.

    Cuasi praxis denominé al artículo presente, porque, aun conteniendo una explicación teórica, tiende a desarrollarse en la propuesta práctica de una democracia comunitaria, orgánica.

    Es decir, de la deliberación y participación en la cosa pública por parte de los integrantes de una sociedad específica que imprima natural y espontáneamente su forma de vida a su forma de gobierno, sin sujetarse a un “pacto” pre elaborado por una “vanguardia lúcida” o “hegemónica”, desde un marco normativo, que le indique a los integrantes reales de una sociedad –con nombre, rostro y anhelos-, qué debe desear y como debe organizarse artificialmente.

    Por lo anterior es que en el presente artículo no me sujeto a compartir los fundamentos legales, federales estatales y municipales, que contemplan la potestad de la sociedad a la toma de decisiones públicas -lo que se hará en artículos posteriores-, sino que abandonando por un momento el territorio especulativo, resaltando la importancia y necesidad de involucrarnos activamente en la sociedad civil organizada y formada por personas concretas que se conocen e interactúan entre sí, que no se resumen en el número uno, vacío e indiferente que se contabiliza en una urna en la democracia cuantitativa.

    Sino que participan de la cosa pública, decidiendo a su representante de familia, de manzana, de barrio, de zona, hasta llegar a la alta esfera de la decisiones públicas que impriman el verdadero contenido de la voluntad de los miembros de esa sociedad, y que no se circunscriba al recurso retórico y falso de la “voluntad popular”, sin rostro y sin nombre, que históricamente ha sido utilizado en todo el mundo “democrático” para satisfacer interés personales y anónimos.

    Los artículos posteriores -si es que llegan a ser publicados- me permitiré ir directamente a la praxis democrática propuesta.

    Por el momento, considero establecidas las líneas generales una democracia más justificada que no sea fin en sí misma, sino medio para la obtención y consecución de los bienes comunicables. En particular, que tienda al logro del anhelado bien común.

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